El Cementerio Municipal San Antonio Abad de Alcoy, ciudad natal de Camilo Sesto, fue inaugurado en 1882 como respuesta a la necesidad de sustituir al antiguo camposanto, desbordado por el crecimiento poblacional y las epidemias, como la del cólera. El proyecto fue obra del ingeniero Enrique Vilaplana Juliá, quien ideó un diseño avanzado para la época, inspirado en los cementerios-jardín europeos. Su distribución urbanística incluye calles, avenidas y zonas arboladas, lo que lo convierte en un espacio ordenado y con valor estético, más allá de su función funeraria.
Uno de los elementos más singulares del cementerio son sus galerías subterráneas, conocidas como catacumbas, que aprovechan el desnivel del terreno. Estas galerías —San Antonio, San Fabián y San Severo— están construidas con piedra blanca, bien ventiladas e iluminadas, y contienen largas hileras de nichos en ambos lados. A lo largo del recinto también se encuentran numerosos panteones familiares, sepulturas en tierra y monumentos de notable valor artístico, muchos de ellos en estilos neogótico y modernista, reflejo del rico patrimonio cultural alcoyano.
Gracias a su diseño singular, su valor patrimonial y la riqueza escultórica de sus sepulturas, el Cementerio de San Antonio Abad está considerado como uno de los cementerios más relevantes de Europa. En los últimos años, se han llevado a cabo diversos trabajos de ampliación, restauración y digitalización de sus registros históricos, que abarcan desde 1882 hasta finales del siglo XX. Así, este espacio no solo cumple su función original, sino que también se ha convertido en un lugar de memoria, cultura e identidad para la ciudad de Alcoy.
Ubicación: Carretera de la Font Roja, 25, 03801 Alcoi, Alicante, España.